Manifiesto Grinch | Ay, Brunito

Han pasado dos semanas realmente infartantes. El presidente Pedro Pablo Kuczynski se fue y entró el presidente Martín Vizcarra. Mercedes Araoz no quería irse, por más que decía que sí se iría. Kenji Fujimori dejo de ser la promesa fujimorista y el ultra técnico Bruno Giuffra quedó como un delincuente más junto al congresista Moisés Mamani.
De la farándula política que se encarguen los políticos, pero de los especímenes empresariales, le toca a los empresarios deletearlos de sus agendas, eliminarlos de sus listas de invitados, evitarlos en las reuniones y exigirle explicaciones en cuanto se aparezca.
Así es EXIGIRLE, porque lo presentado por el congresista Mamani DEBE ser explicado dado que esa conversación se dio cuando era MINISTRO DE ESTADO, no cuando estaba en set de televisión o en funciones empresariales. Es decir, que tu, yo y todos los peruanos le pagamos su sueldo.
¿Y por qué lo hicimos? ¿Nos dio a todos una fiebre de generosidad y lo adoptamos? Bueno pues para que sirva al Estado y no se sirva de él. Como ministro de la Producción no logró reactivar la industria, y se dedico dar mensajes bien cheveres, muy efectista pero con pocos resultados concretos. En el despacho de Transportes y Comunicaciones, tampoco metió un gol de media cancha, dado que no cumplió con el mayor encargo: la reconstrucción de la infraestructura de transportes en el norte.
Bruno, se encontró en una encrucijada. Era un empresario respetado, pero ambicionaba más. Por ello aceptó el fajín ministerial, pero no entendió cual era su deber porque estaba más ocupado en explicar “cómo es la nuez”.
Su deber era que las pistas estén en buen estado, que se construyan donde más se les necesita, que el sistema de comunicaciones este a punto para cuando lo necesitemos urgentemente (por ejemplo un terremoto) y que el ministerio facilite la vida a los ciudadanos. Él entendió que SU DEBER era hacer lo que fuera para que el expresidente PPK se mantenga en su puesto. Bruno no entendió que la Nación no era PPK y que su deber no era para con él.
Lo dicho no es retorica. Es una realidad. Hoy un ciudadano fue al recoger su brevete y no se podía porque no hay materiales para hacerlo. ¿Cuando se lo darán? En 4 meses. Es decir, en vez de estar preocupado en que este servicio indispensable del Ministerio de Transportes y Comunicaciones funcione como un reloj suizo, Bruno le dedico tiempo y energía a conversar con el congresista Mamani. Seguro eso era más importante.

el post con la denuncia
Y es que, para el ex ministro, el brevete es un documento anecdótico, no sirve para nada y por eso no es prioritario. Bruno no entiende lo que será el via crucis para los conductores que no lo tengan y le deban enseñar este papelito al policía que lo pare o le solicite. Quiero pensar que no lo entiende (este exitoso empresario) y no que se zurra sobre nosotros, pero realmente no sé si cabe el beneficio de la duda o estamos siendo lornas.

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