Hablar de contaminación nos supone imaginar islotes de plástico flotando a la deriva en medio del mar, cielos oscuros por el smog o derrames de petróleo en nuestro mar y nuestra selva. Sin embargo, hay un tipo de polución que continúa pasando desapercibida y que ha crecido de manera significativa en las grandes urbes del mundo.  

Diversos estudios científicos basados en la evaluación de imágenes satelitales, señalan que cada año la Tierra es un 2% más brillante y muestran que más del 80% de sus habitantes viven en espacios contaminados por la luz artificial. Expertos han definido este fenómeno —que se da sobre todo durante las noches— como contaminación lumínica, y ya se ha revelado que esto no solo afecta a las personas que viven cerca de paneles LED, proyectores de avisos publicitarios o alumbrado público mal diseñado, sino también altera el cielo nocturno y su visibilidad, los ecosistemas y la biodiversidad. 

Lima, el hotspot de la contaminación lumínica 

La mayor parte de la población peruana ya es urbana y se concentra sobre todo hacia la Costa; de modo tal, que la mayor parte ya está afectada por contaminación lumínica. “Esto viene acompañado de la contaminación sonora, del aire, etc., generando así un impacto muy negativo en la salud humana, indica el ecólogo Ernesto Ráez Luna, director del Instituto del Bien Común. 


Christel Scheske, especialista en conservación de Conservamos por Naturaleza (CxN) indica que este tipo de contaminación afecta el cómo la ciudadanía percibe los espacios urbanos y enfatiza que solo regulando esta problemática podremos vivir en una ciudad más amigable. “Si podemos regular y controlar la contaminación lumínica vamos a vivir en ciudades más humanas y hechas para el disfrute de sus espacios públicos, y vamos a dejar de sentir que tenemos que huir de un panel LED con demasiado brillo”, menciona la especialista. 

El mapa de los paneles 

La Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA), elaboró un mapa interactivo de la contaminación lumínica de las principales avenidas de Lima, donde se puede apreciar algunos puntos de este tipo de contaminación. Ver mapa en el siguiente link: https://bit.ly/2RvfJvs 

Un conteo rápido de paneles luminosos e iluminados que realizó la SPDA, encontró que en estas vías principales habría un panel por cada cuadra y media. La mayoría de ellos permanecían prendidos durante toda la madrugada. 

Por ejemplo, en el recorrido realizado a inicios de abril de este año, se contabilizaron 59 paneles publicitarios en una distancia de 9 kilómetros, desde la estación Plaza de Flores en Barranco hasta el Óvalo Grau del Centro de Lima, es decir, en un aproximado de 90 cuadras. 

En la avenida Javier Prado, desde el óvalo Monitor en La Molina, hasta el cruce con la avenida José Faustino Sánchez Carrión (9 kilómetros) se identificaron 63 paneles. 

Por otro lado, en tramos más cortos como el de la avenida Benavides, en los 2 kilómetros que separan la Universidad Ricardo Palma y el Óvalo Higuereta se identificaron 12 paneles luminosos e iluminados. Igual panorama se encontró en Chorrillos, desde el inicio de la Av. Defensores del Morro (Huaylas) hasta el óvalo La curva se contaron también 12 de ellos. 

En estas zonas, las luces no solo afectan a los residentes de casas y edificios, sino a conductores y transeúntes que son cegados por el brillo de las pantallas que proyectan las 24 horas del día tandas publicitarias.  

A fines de marzo, Mariano Castro, viceministro de Gestión Ambiental del Ministerio del Ambiente dijo en un evento de la SPDA que tanto su institución como la Municipalidad de Lima han puesto especial interés en el tema de la contaminación lumínica y anunció que se realizaron monitoreos de luminancia en los elementos de publicidad exterior (EPE) ubicados en diferentes puntos de la ciudad, “encontrándose que 2 de cada 5 superaban la normativa española y 9 de cada 10 superaban la de Chile”. 

Y es que, a nivel internacional, ya existen mejores prácticas que intentan reducir la contaminación lumínica, como la regulación de la ubicación, brillo y los horarios de operación de algunos paneles publicitarios LED, y en el caso del alumbrado público, sobre el uso de luminarias blindadas, de color cálido en lugar de luces azules, y otros factores. 

En el Perú, no existe hasta ahora un marco legal que regule el alumbrado público y los paneles publicitarios LED desde un punto de vista de reducción de contaminación lumínica. Por ello, ciudadanos desesperados han tenido que tomar medidas extraordinarias como construir muros, cerrar ventanas y poner cortinas especiales para evitar que las proyecciones lleguen a espacios de sus viviendas e interrumpan actividades de ocio o descanso. 


La presente nota ha sido elaborada gracias a la información enviada mediante nota de prensa de la oficina de prensa de Sociedad Peruana de Derecho Ambiental 

Fuente: https://spda.org.pe/

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Por Redacción CB

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