📢 El formato gana: lo importante no siempre se vuelve viral

📢 “No vi el debate, pero sí el resumen de 30 segundos.” Esta frase ya es parte de la rutina informativa de muchos peruanos. En el taxi, en el mercado o en el grupo de WhatsApp del trabajo, las noticias que más circulan no son artículos extensos ni informes oficiales, sino videos cortos con música de fondo, subtítulos en amarillo y una cara conocida diciendo lo más picante del día. Según el Digital News Report 2024 del Instituto Reuters, el 66% de las personas en el mundo ve noticias en formato de video corto al menos una vez por semana. La tendencia no es solo digital: es económica, cultural y política.

Nuestro país no escapa a esta transformación. Plataformas como TikTok, Instagram Reels y YouTube Shorts son hoy la principal puerta de entrada a la información para millones de jóvenes. En este nuevo ecosistema, el fondo —el contenido serio, investigado, contrastado— queda muchas veces subordinado al formato: debe ser breve, visual, emocional y viral. ¿El riesgo? Que lo importante se pierda entre lo llamativo.

Porque si una persona toma decisiones de compra, ahorro o voto basada solo en un clip de 30 segundos, puede estar reaccionando sin contexto ni profundidad. El informe de Reuters señala que la mayoría de estos videos no provienen de medios formales, sino de creadores independientes, influencers o “ciudadanos reporteros”. Eso no es malo en sí, pero la ausencia de verificación y el afán por el click fácil puede distorsionar los hechos, afectando decisiones reales: desde inscribirte en una fintech no regulada hasta compartir información falsa sobre el precio del dólar.

En este fenómeno entra una teoría conocida en marketing: la economía de la atención. En un mundo con exceso de información y poco tiempo, ganan quienes captan la atención más rápido, no quienes tienen mejores argumentos. Los videos cortos optimizan eso: son digeribles, atractivos y están diseñados para ser compartidos. Pero la economía no se explica en 15 segundos.

Muchos ya están intentando adaptarse. Medios tradicionales y periodistas independientes están empezando a crear versiones cortas y visuales de sus informes. Pero aún enfrentan un dilema: ¿cómo resumir un tema complejo sin perder precisión? Si no lo logran, seguirán perdiendo terreno ante influencers que priorizan forma sobre fondo.

El poder de elegir qué ver y qué creer nunca ha sido tan importante. No se trata de rechazar los videos cortos —pueden ser útiles— sino de complementarlos con otras fuentes y no tomar decisiones serias basándonos solo en tendencias virales. Porque una sociedad bien informada no se construye con titulares editados en 9:16.


🧠 NO PIERDA DE VISTA ESTOS DATOS

  1. FORMATO: El 66% de las personas consume noticias en video corto semanalmente. Esto transforma cómo se forma la opinión pública, incluso en temas económicos.
  2. CONSUMO RÁPIDO: El video breve impacta más, pero explica menos. Tomar decisiones sin contexto puede afectar tu bolsillo, tu empleo o tu emprendimiento.
  3. ATENCIÓN: Gana el que captura primero tu atención, no necesariamente el que tiene razón. Esto exige más criterio al momento de compartir o confiar en una fuente.
  4. RIESGO DE DESINFORMACIÓN: Muchos videos no provienen de medios periodísticos ni verifican datos. Si los tomas como fuente única, podrías caer en errores costosos.
  5. OPORTUNIDAD PARA EMPRENDEDORES: Si tienes un negocio o marca personal, entender esta lógica puede ayudarte a informar, educar y vender mejor en plataformas sociales.

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