El Informe sobre Desarrollo Humano 2023/2024 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) presenta una instantánea preocupante del estado actual del mundo, resaltando el estancamiento global frente a las múltiples crisis interconectadas. A pesar de los avances tecnológicos, científicos y de conocimiento sin precedentes, la humanidad enfrenta serios obstáculos en su camino hacia un desarrollo sostenible y equitativo. El cambio climático galopante, las pandemias recurrentes y la creciente polarización política han contribuido a un entorno en el que la cooperación global se ha vuelto más difícil de alcanzar, poniendo en peligro los logros alcanzados en décadas anteriores.
El informe destaca que, aunque el Índice de Desarrollo Humano (IDH) global alcanzó en 2023 un máximo histórico, el progreso no ha sido homogéneo. Las disparidades entre los países más desarrollados y los menos desarrollados se han acentuado. Mientras que los países con IDH alto o muy alto han recuperado sus niveles previos al retroceso causado por la pandemia, los países menos adelantados siguen siendo los más afectados por las crisis globales, y muchos aún no han logrado superar las pérdidas sufridas en 2020 y 2021. Esta disparidad está directamente relacionada con la falta de acceso a recursos, la infraestructura inadecuada y la vulnerabilidad a los choques económicos y ambientales.

La polarización política y la desconfianza hacia las instituciones democráticas son factores clave que contribuyen a este estancamiento. A pesar de que la mayoría de las personas apoyan los ideales democráticos, cada vez más personas en el mundo están dispuestas a apoyar a líderes que desafían o socavan estos valores. Esta tendencia se ha visto exacerbada por la globalización mal gestionada y la creciente inseguridad, que alimentan el populismo y las divisiones internas en los países.
El informe advierte que este clima de polarización puede tener consecuencias devastadoras para la cooperación global, especialmente cuando se trata de enfrentar problemas transnacionales como el cambio climático, la desigualdad económica y las crisis de salud pública.
Para superar este estancamiento, el informe propone la creación de una nueva arquitectura de cooperación internacional que permita a los países más ricos transferir recursos y tecnología a los más pobres, en un esfuerzo por garantizar que todos los países puedan beneficiarse del progreso global. Esta cooperación no solo debe centrarse en la ayuda humanitaria, sino en la construcción de un futuro compartido que contemple el desarrollo humano, la sostenibilidad ambiental y la paz.


Deja un comentario