📢 En un mundo donde la transformación digital define el futuro de las empresas, la equidad de género se ha convertido en un factor clave para la innovación y la competitividad. Sin embargo, la brecha en el sector tecnológico sigue siendo evidente. Según el informe Mujeres en STEM (2024) de ESADE, la probabilidad de que una adolescente aspire a una carrera STEM es un 12,7 % menor que la de un joven, incluso con el mismo nivel de rendimiento. Esta desigualdad impacta directamente en la diversidad de pensamiento en la industria tecnológica, afectando su capacidad de desarrollar soluciones innovadoras y adaptadas a un mundo en constante cambio.
Para enfrentar este desafío, Violeta Orozco, CEO de Konecta Perú, destaca cinco estrategias esenciales para reducir la brecha de género en la tecnología y fortalecer el papel de las mujeres en el sector: promover la educación en STEM, impulsar la formación continua, crear programas de empoderamiento femenino, visibilizar la diversidad como motor de la innovación y eliminar sesgos dentro de las organizaciones. “La equidad de género en la tecnología es clave para construir espacios más innovadores y competitivos. En Konecta, el 67 % de nuestra área de transformación digital y experiencia de clientes está compuesto por mujeres, porque sabemos que su participación es clave para el desarrollo de soluciones más inclusivas y adaptadas a las necesidades del mercado”, afirmó Orozco.
El impacto de la diversidad en la innovación
Los beneficios de una mayor inclusión femenina en la tecnología no solo se reflejan en equidad, sino también en resultados. Estudios han demostrado que los equipos diversos tienen un 20 % más de probabilidades de generar innovaciones de alto impacto. La falta de representación femenina no solo limita las oportunidades laborales para miles de mujeres, sino que también reduce la capacidad de las empresas para adaptarse a mercados en transformación.
Implementar políticas que fomenten el liderazgo femenino y el acceso a oportunidades es esencial para construir un ecosistema tecnológico más competitivo. Iniciativas como mentorías, capacitación en habilidades digitales y entornos laborales inclusivos no solo benefician a las mujeres, sino que también elevan el nivel de innovación y competitividad del sector.
En un contexto donde la digitalización avanza a pasos acelerados, cerrar la brecha de género en la tecnología es una necesidad urgente. Fomentar el talento femenino no solo es un tema de justicia social, sino una estrategia inteligente para impulsar el crecimiento y la innovación en las empresas.


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