📢 Mientras el mundo habla de inteligencia artificial (IA) como la gran revolución productiva, muchas empresas siguen esperando resultados que no llegan. Según un informe reciente, aunque el 96% de los altos ejecutivos cree que la IA aumentará la eficiencia, el 77% de los trabajadores dice que ha incrementado su carga laboral. La desconexión entre lo que se espera y lo que ocurre en la práctica está generando dudas sobre su implementación, especialmente en sectores como la manufactura. Así se observa en la investigación de McKinsey & Company.
En el terreno industrial, la situación es aún más evidente: la intención de invertir en IA cayó 35 puntos porcentuales en solo un año. ¿El motivo? En muchos casos, los proyectos no logran justificar el retorno esperado, y el costo del talento especializado sigue siendo una barrera. En países como Estados Unidos, formar un equipo mínimo para desarrollar soluciones de IA puede costar hasta medio millón de dólares. Este panorama recuerda lo ocurrido hace algunos años con el Internet Industrial de las Cosas (IIoT): mucho entusiasmo inicial, pero uso estratégico solo en áreas donde el beneficio era claro y medible.

Sin embargo, no todo son promesas vacías. Las fábricas faro (Lighthouses), reconocidas por el Foro Económico Mundial y McKinsey, están demostrando que cuando la IA se aplica con enfoque estratégico, el impacto es real. En 2024, el 77% de sus casos de uso ya incluye IA analítica, y un 9% ha adoptado IA generativa. ¿El resultado? Mejoras de más del 50% en costos, tiempos y calidad del producto. Estas fábricas no solo lideran en innovación, sino que marcan el camino para quienes buscan adoptar tecnología con impacto tangible.
🧠 NO PIERDA DE VISTA ESTOS DATOS
- Desfase: La mayoría de ejecutivos espera beneficios de la IA, pero los empleados aún no los sienten.
- Retroceso: El interés en invertir en IA ha caído significativamente desde 2023.
- Costos ocultos: Armar un equipo de IA en EE. UU. puede superar los US$ 500,000.
- Lección del pasado: Con el IIoT ocurrió lo mismo: se priorizó solo donde había retorno claro.
- Ejemplo real: Las fábricas faro están logrando mejoras superiores al 50% con IA aplicada estratégicamente.


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