EE. UU. reactiva su industria del carbón para alimentar fábricas, IA y exportaciones

📢 En una decisión que redefine el rol del carbón en la política energética de Estados Unidos, el gobierno firmó la Orden Ejecutiva 14261 que reactiva y prioriza la industria del “carbón limpio” como motor de crecimiento económico, seguridad energética y generación de empleo. La medida instruye a diversas agencias a eliminar obstáculos regulatorios, acelerar permisos y promover el uso del carbón tanto para consumo interno como para exportación.

La iniciativa se ampara en el auge de la demanda eléctrica debido a la reindustrialización del país y al crecimiento de los centros de datos para inteligencia artificial. Para enfrentar estos desafíos, se buscará expandir el uso del carbón en la red eléctrica, declararlo “mineral crítico” y facilitar su explotación en tierras federales.

También se ordena revertir políticas de transición energética que penalizaban al carbón, permitiendo que agencias financieras vuelvan a invertir en proyectos mineros o termoeléctricos. En paralelo, se pide explorar usos alternativos del mineral como materia prima para baterías, materiales de construcción, y productos industriales de alto valor agregado.

La estrategia incluye acciones internacionales para posicionar al carbón estadounidense como una alternativa confiable para países aliados, promoviendo acuerdos de suministro y facilitando su financiamiento con apoyo del Departamento de Estado y agencias de exportación.

🧠 NO PIERDA DE VISTA ESTOS DATOS

IA y energía: El carbón será considerado como fuente clave para alimentar centros de datos de inteligencia artificial.

Reactivación: El carbón vuelve a ser declarado esencial para la seguridad nacional y la política energética estadounidense.

Inversiones: Se eliminan restricciones que impedían financiamiento federal y apoyo internacional a proyectos con carbón.

Exportación: Se promueven acuerdos de venta con aliados para consolidar a EE. UU. como proveedor global de carbón limpio.

Tecnología: Se ordena acelerar el desarrollo de nuevas aplicaciones industriales para el carbón y sus derivados.

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