📢 ¿Ya no prendes la tele para informarte? No eres el único. Mientras tomas desayuno o revisas tu celular en la combi, lo más probable es que veas un TikTok, escuches un podcast o leas un meme-noticia antes que encender el noticiero o comprar un diario. Según el Digital News Report 2025, la confianza en los medios tradicionales ha caído a mínimos históricos, y en Perú la tendencia no es diferente. El gran problema es: si los medios pierden poder, ¿quién está ocupando ese espacio?
A nivel global, solo el 40% de las personas dice confiar en las noticias que consume. En el caso peruano, esta desconfianza crece por la percepción de parcialidad, la saturación de contenido negativo y la desconexión con la realidad del ciudadano de a pie. El resultado: más gente opta por fuentes alternativas, redes sociales y creadores de contenido. Pero esa migración no viene sin riesgos.
En esa transición, el vacío que dejan los medios tradicionales está siendo llenado por algoritmos, y no necesariamente por periodistas. Influencers, tiktokers, opinólogos y cuentas anónimas están moldeando la opinión pública sin filtros, sin edición y, muchas veces, sin responsabilidad. Para el ciudadano, esto significa que decisiones clave —como elegir un producto, un candidato o una postura frente a una medida económica— se toman muchas veces desde la emoción, no desde la información.
En términos económicos, esta caída de poder tiene implicancias directas: los medios pierden anunciantes, empleos, alcance e influencia. Y con ellos, la sociedad pierde un contrapeso frente al poder político y económico. En paralelo, los nuevos jugadores digitales no siempre tributan, no crean empleo formal ni ofrecen garantías de calidad.
Este fenómeno se relaciona con la teoría del desplazamiento mediático, que explica cómo la atención —y el dinero— migra hacia donde está la audiencia. En este caso, los ganadores son los creadores de contenido que logran captar la mirada del público, sin importar si lo que dicen es cierto, útil o incluso legal. Y en una economía donde la información es un insumo clave, esa distorsión puede salir cara.
Entonces, si los medios tradicionales se apagan, la pregunta no es solo qué contenido ocupará su lugar, sino quién se hará cargo de informar con responsabilidad. Porque el periodismo, aunque imperfecto, sigue siendo una herramienta vital para la democracia y para tomar decisiones económicas bien fundamentadas.
🧠 NO PIERDA DE VISTA ESTOS DATOS
- DESCONFIANZA GENERALIZADA: Solo el 40% de personas confía en las noticias que consume. Esto puede llevar a desinformación masiva y decisiones erróneas en el hogar y los negocios.
- ÉXODO DE AUDIENCIAS: Cada vez más peruanos se informan en redes, no en medios. Esto afecta el empleo formal en comunicación y debilita a los medios locales.
- CREADORES SIN FILTRO: Influencers y opinadores reemplazan a periodistas, pero sin los mismos estándares. Esto genera un entorno más vulnerable a la manipulación.
- PERDIDA DE CONTRAPESO: Con medios debilitados, se reduce el control social sobre decisiones políticas y económicas que afectan a todos.
- VALOR DE LA INFORMACIÓN: La caída de los medios no es solo una crisis de empresa, es una alerta ciudadana. Informarse bien es parte de cuidar el bolsillo y la democracia.


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