📢 Si tu recibo de luz sube, pero en las fábricas se ilumina con energías limpias, algo está cambiando. La planta de Puente Piedra, donde se producen servilletas, papel higiénico y papel toalla de marcas como Suave, Scott y Kleenex, ya opera con un 100% de energía renovable. Y eso no solo mejora el medio ambiente: también transforma la forma en que las grandes empresas consumen, producen y compiten.
Kimberly-Clark ha dado un paso importante al combinar energía renovable con cogeneración, una tecnología que permite producir simultáneamente electricidad y vapor. El resultado: esta planta genera el 60% de su electricidad y el 43% del vapor que necesita para operar, con una eficiencia que reduce la huella ambiental y optimiza los costos. El resto de su energía proviene de fuentes limpias certificadas, gracias a una alianza con Schneider Electric.
¿Por qué esto importa? Porque mientras más empresas transiten a este modelo, mayor será la presión para que la matriz energética nacional sea más sostenible. Además, al reducir su huella de carbono —con una meta del 50% menos emisiones para 2030 en Perú— la empresa no solo responde a exigencias globales, sino que también adapta su negocio a una economía cada vez más consciente del cambio climático.
En términos concretos, la iniciativa de Kimberly-Clark compensará más de 5,300 toneladas de CO₂ al año, lo que equivale a las emisiones de 15 mil hogares peruanos. Además, toda la energía que compra desde este año cuenta con certificación de sostenibilidad. No se trata solo de reducir el impacto, sino de liderar con el ejemplo en un país donde el uso de energías renovables todavía es una tarea pendiente.
Esta estrategia se enmarca en un cambio más amplio que incluye reciclaje, gestión responsable de residuos y una producción basada en fibras de origen certificado. La economía circular, muchas veces una palabra de moda, aquí se convierte en práctica concreta: el 100% de los residuos plásticos generados son valorizados gracias a acuerdos con empresas especializadas.
🧠 NO PIERDA DE VISTA ESTOS DATOS:
- EFICIENCIA ENERGÉTICA: La planta genera el 60% de su electricidad y 43% del vapor que consume, reduciendo costos operativos y emisiones.
- ENERGÍA LIMPIA: El 100% de la energía que compra Kimberly-Clark en Perú proviene de fuentes renovables certificadas.
- IMPACTO AMBIENTAL: La transición energética permitirá compensar 5,323 toneladas de CO₂ al año, equivalente a las emisiones de 15 mil hogares.
- OBJETIVO CLIMÁTICO: La empresa busca reducir en 50% su huella de carbono para 2030, adelantándose a futuras exigencias regulatorias y del mercado.
- RESIDUOS VALORIZADOS: Todos los residuos plásticos que genera son reutilizados, lo que fortalece el modelo de economía circular en el país.


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