📢 Cuando falta comida en casa, un vaso de leche puede marcar la diferencia. Aunque suene mínimo, para miles de familias peruanas ese desayuno o almuerzo escolar representa el único alimento seguro del día. Y aunque la cobertura de los programas sociales ha mejorado, las cifras aún revelan desigualdad geográfica y un acceso que depende del lugar donde vives.
Según el último reporte del INEI, el 62,3% de los hogares con niños de 3 a 11 años que asisten a colegios estatales recibe desayunos escolares del programa Qali Warma, mientras que el 20,2% accede a almuerzos escolares. Estas cifras representan un leve avance frente al 2024, pero muestran una brecha marcada entre zonas urbanas y rurales.
En el área rural, el 79,5% de los hogares accede a desayunos escolares y el 44,1% a almuerzos, mientras que en la ciudad solo lo hacen el 56,5% y el 12,2%, respectivamente. Esto refleja que, aunque las zonas rurales concentran más pobreza, también están mejor atendidas por estos programas… por ahora.
El Programa del Vaso de Leche, que beneficia a hogares con menores de 13 años, alcanza al 18,8% de los hogares a nivel nacional. Pero la cobertura también varía según la residencia: en la ciudad llega solo al 14,5% de los hogares, mientras que en el campo al 33,6%. La teoría económica del gasto público progresivo se hace evidente aquí: se invierte más en quienes más lo necesitan, pero ¿es suficiente?
Los programas sociales alimentarios son clave para mitigar el déficit calórico que afecta al 37,4% de la población nacional, y que en Lima Metropolitana llega al 43,6%. Por eso, cada taza de avena o plato de lentejas que llega a un niño, no solo combate el hambre: sostiene el rendimiento escolar, reduce el ausentismo y protege la economía de las familias más vulnerables.
🧠 NO PIERDA DE VISTA ESTOS DATOS
- DESAYUNOS ESCOLARES: El 62,3% de hogares con niños en colegios públicos accede a desayunos de Qali Warma. Esto reduce el gasto familiar diario en alimentos.
- ALMUERZOS DESIGUALES: Solo el 12,2% de hogares urbanos recibe almuerzos escolares, frente al 44,1% rural. Esta diferencia impacta en el presupuesto familiar y en la nutrición infantil.
- VASO DE LECHE RURAL: Llega al 33,6% de hogares rurales, duplicando la cobertura urbana. Es un salvavidas económico para hogares sin ingresos estables.
- POBREZA CALÓRICA: El 37,4% de la población sufre déficit calórico. La alimentación escolar es una estrategia directa para combatir esta forma invisible de pobreza.
- IMPACTO EN EL FUTURO: Mejor alimentación escolar significa mejor aprendizaje y, en el largo plazo, mejor empleabilidad. Es una inversión económica y social.


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