📢 ¿Tú llegas a fin de mes? Porque la presidenta gana 35 mil soles y muchos peruanos ni los ven en un año Mientras miles de familias ajustan cada sol para pagar la luz, llenar el carrito en el mercado o cubrir las pensiones escolares, la presidenta Dina Boluarte gana S/ 35,568 al mes. Sí, más de 31 veces lo que gana un trabajador promedio en el país, según lo que le preguntó un periodista en conferencia de prensa: “¿Usted realmente se merece ese sueldo?”. La pregunta, hecha en vivo y en directo, no solo se viralizó en redes. También abrió un debate profundo: ¿quién merece qué en el Perú?
Ese sueldo presidencial, que equivale a ganar más de S/ 1,185 diarios, ha vuelto a poner en la mira la desconexión entre el poder y la calle. Según el INEI, el ingreso promedio mensual en Lima es de S/ 1,140 (cifra de 2025), y en regiones puede ser mucho menor. Mientras tanto, el sueldo mínimo sigue estancado en S/ 1,025. A esto se suma la inflación de alimentos, el alza en las tarifas eléctricas y el desempleo juvenil que supera el 20%. ¿Y el gobierno? Aún sin una política económica clara que alivie la presión sobre el bolsillo.
La presidenta evitó responder de forma directa. Solo se limitó a señalar que “hace más de doce años existe el régimen de servicio civil” y que su remuneración está regulada. Pero lo que muchos esperaban no era una respuesta técnica, sino una muestra de empatía: una conexión con el Perú real. Especialmente en un contexto donde la inseguridad se dispara, las investigaciones fiscales se acumulan y la confianza en las instituciones está en su punto más bajo.
Desde la teoría económica, este tipo de desbalances se analiza desde el concepto de asimetría de incentivos: cuando quienes toman decisiones no sienten el impacto directo de sus errores, tienden a desconectarse de las consecuencias. Y cuando el ingreso de un líder político no está vinculado a resultados medibles (como crecimiento económico, generación de empleo o reducción de pobreza), es natural que la ciudadanía cuestione su legitimidad moral para recibirlo.
No se trata solo del sueldo. Se trata de la sensación creciente de injusticia. En un país donde emprender cuesta, donde muchos empresarios informales pagan más que los grandes evasores, donde se exige mucho y se devuelve poco, la pregunta del periodista —incómoda, sí— refleja el grito de una ciudadanía que ya no tolera privilegios sin responsabilidad.
🧠 NO PIERDA DE VISTA ESTOS DATOS:
- INGRESO: La presidenta gana S/ 35,568 al mes, equivalente a más de 31 sueldos mínimos. Un contraste que refleja la desigualdad del aparato estatal.
- BRECHA: El salario promedio de un trabajador en Lima es S/ 1,140. En zonas rurales, el ingreso puede ser menos de S/ 800 mensuales.
- DESCONFIANZA: Según Latinobarómetro, solo 2 de cada 10 peruanos confía en el gobierno. Las altas remuneraciones sin rendición de cuentas agravan la crisis de legitimidad.
- IMPACTO: En tiempos de recesión y alta inflación, la desconexión entre sueldos del poder y el resto de la población genera frustración y descontento social.
- JUSTICIA ECONÓMICA: No se cuestiona solo cuánto gana una autoridad, sino si lo que hace lo vale. En la economía del valor percibido, la meritocracia es clave para sostener la confianza ciudadana.


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