📢 ¿Y si el oro peruano que se extrae a pico y pala empieza a competir globalmente bajo estándares suizos? En el sur del Perú, donde la minería artesanal muchas veces opera en la informalidad, dos plantas de procesamiento de oro han vuelto a la vida. Lo interesante no es solo la reactivación de operaciones, sino el modelo que viene detrás: uno que busca conectar a los pequeños mineros con el mercado internacional, de forma competitiva, trazable y sostenible.
Tras la compra de las plantas Chala One y Kori One, el grupo europeo OCIM —a través de su filial Soleil Metals— ha invertido significativamente para reiniciar la producción de oro en solo tres meses. Esta acción no solo representa una apuesta financiera, sino un impulso directo a cientos de explotaciones mineras artesanales que ahora podrán vender su mineral en condiciones justas y con respaldo internacional. Y todo esto ocurre luego de la caída de Inca One Gold Corp., cuya crisis dejó en pausa a todo un ecosistema de producción.
La nueva estrategia de OCIM es clara: convertirse en el actor principal en el abastecimiento responsable de oro artesanal a nivel mundial. Lo hará conectando a estas pequeñas unidades de producción con refinerías certificadas por la London Bullion Market Association (LBMA) y Swiss Better Gold. En palabras simples: menos oro informal, más trazabilidad, más oportunidades para los pequeños y medianos productores.
Además de reparar instalaciones, OCIM ha armado un nuevo equipo de dirección y busca crear cadenas de suministro locales resilientes y competitivas, que cumplan altos estándares sociales, comerciales y ambientales. En términos económicos, esto puede significar mayor estabilidad en los precios que reciben los mineros artesanales y una mejor reputación internacional para el oro peruano.
Esta historia muestra un cambio de paradigma: pasar de un modelo extractivo de corto plazo a uno de colaboración, donde el capital extranjero no reemplaza, sino potencia el esfuerzo local. Y en un país como Perú, donde la minería representa casi el 10% del PBI, cada esfuerzo por formalizar y profesionalizar el sector artesanal tiene eco en toda la economía.
🧠 NO PIERDA DE VISTA ESTOS DATOS
- REACTIVACIÓN RÁPIDA: En solo 3 meses, dos plantas clave volvieron a operar. Esto agiliza la cadena productiva de oro y reactiva empleos y ventas locales.
- INVERSIÓN EXTRANJERA: OCIM no solo compró, también invirtió y creó un nuevo equipo de gestión, mejorando estándares y eficiencia operativa.
- MINERÍA ARTESANAL: Se abren nuevas oportunidades para mineros pequeños que ahora pueden vender con precios más competitivos y trazabilidad.
- TENDENCIA GLOBAL: El oro artesanal con certificación ética es cada vez más demandado. Perú se posiciona como proveedor estratégico.
- CONFIANZA LOCAL: La reputación del nuevo inversionista permitió recomponer relaciones con proveedores y operadores, clave para el éxito sostenido.


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