📢 ¿Sientes que el país está roto? No estás exagerando: el 61 % de los peruanos lo ve igual. En una época donde la incertidumbre parece la norma, el Perú aparece entre los países con más alto nivel de descontento social. Según el Populism Report 2025 de Ipsos, el 61 % de peruanos considera que la sociedad está “quebrada”, lo que nos ubica entre las naciones con mayor percepción de colapso institucional. Y no es un dato aislado: viene acompañado de una visión crítica hacia la economía, la política y las élites.
La economía es vista como un juego amañado. El 82 % de los peruanos cree que el sistema económico está diseñado para favorecer a los ricos y poderosos. Y no solo es una percepción: se ha mantenido estable durante los últimos años, alimentada por escándalos de corrupción, concentración de poder y una creciente burocracia que complica más de lo que resuelve.
La desconexión con las élites es total. El 74 % piensa que los políticos no entienden su vida cotidiana. El 62 % desconfía de los expertos. Y el 68 % cree que la verdadera división en el país no es entre ricos y pobres, sino entre “ciudadanos comunes” y la elite político-económica. Es decir, ya no se trata de una simple crisis de representación: es una ruptura de confianza estructural.
¿La solución? El Perú está dividido entre dos impulsos que chocan. Por un lado, 65 % apoya la idea de un líder fuerte que rompa las reglas para “arreglar el país”. Por otro, 58 % cree que las decisiones más importantes deben tomarse directamente por el pueblo, a través de referéndums. Esta tensión entre autoritarismo y participación directa no es nueva, pero se vuelve más peligrosa en contextos de crisis prolongadas. Es el caldo de cultivo perfecto para el populismo.
🍰 ¿Más gasto sin más impuestos? Bienvenidos al “cakeism”. La encuesta también revela otra paradoja: una mayoría exige mejores servicios públicos, pero rechaza de plano que se aumenten los impuestos para financiarlos. Este fenómeno —conocido como “cakeism”— refleja una ciudadanía que quiere más Estado, pero no quiere pagar por él. Y esto presiona aún más una caja fiscal ya debilitada por años de ineficiencia y clientelismo.
¿Qué hacer entonces? Insistir en más regulaciones, más trámites y más normas no va a cambiar esta percepción. Al contrario: podría agravarla. El Perú necesita reglas más simples, decisiones más eficientes y políticas que devuelvan sentido común al Estado. Hoy el verdadero acto reformista no es crear más leyes, sino eliminar las que sobran, digitalizar lo que toma semanas y poner al ciudadano —y al emprendedor— en el centro.
🧠 NO PIERDA DE VISTA ESTOS DATOS
- SOCIEDAD FRACTURADA: 61 % de peruanos cree que el país está quebrado. Impacta la confianza en la democracia, el consumo y el clima de negocios.
- SISTEMA AMAÑADO: 82 % dice que la economía favorece a los poderosos. Aumenta la tensión social y justifica narrativas radicales.
- CRISIS DE REPRESENTACIÓN: 74 % siente que los políticos no los representan. Se erosiona la legitimidad del sistema y se favorece la antipolítica.
- CHOQUE ENTRE MODELOS: 65 % quiere un líder autoritario, pero 58 % exige decisiones por referéndum. Tensión que puede derivar en caos institucional.
- FISCALIDAD IMPOSIBLE: La mayoría pide más servicios públicos, pero no acepta pagar más impuestos. El Estado queda atrapado entre promesas imposibles y déficit creciente.


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