📢 ¿Trabajas este 23 o el 28 o 29 de julio? Tu bolsillo puede sentirlo… pero también tu empleador. En medio de las celebraciones por Fiestas Patrias, muchos trabajadores se alistan para descansar. Pero otros —sobre todo en comercios, turismo o salud— mantendrán el motor económico encendido. ¿La recompensa? Hasta tres veces su remuneración diaria por cada feriado laborado. Así lo recuerda la Cámara de Comercio de Lima (CCL), conforme al Decreto Legislativo N.º 713.
Según la norma, si un trabajador labora el 23, 28 o 29 de julio y no se le otorga un descanso sustitutorio, debe recibir: el pago ordinario del feriado, un 100% adicional por laborar ese día y un pago más por el trabajo efectivamente realizado. Es decir, si normalmente gana S/100 por día, puede recibir S/300 por cada jornada festiva trabajada.
Este esquema puede parecer justo desde el punto de vista laboral, pero plantea desafíos para las pequeñas y medianas empresas, que ya enfrentan sobrecostos laborales, alta informalidad y baja productividad. Si bien el reconocimiento del esfuerzo es positivo, en un entorno empresarial regulado en exceso, cada obligación extra sin flexibilidades puede desalentar el empleo formal.
Más aún cuando se estima que el 70% del empleo en Perú es informal, y las empresas formales —que sí cumplen con estas normas— enfrentan la paradoja de competir con negocios que operan al margen de la ley, sin pagar tributos ni beneficios. Así, el incentivo para seguir en la legalidad se debilita.
Desde una lógica económica, este tipo de sobrecostos laborales pueden distorsionar el mercado de trabajo. No se trata de eliminar derechos, sino de repensar un sistema que premie la formalización, simplifique las reglas y genere espacio para que más peruanos accedan a empleos dignos y sostenibles.
Porque, en el fondo, el problema no es celebrar a la patria ni reconocer al trabajador. El problema es hacerlo con reglas pensadas para un país que ya no existe, mientras se ignora que la solución está en más formalidad, más inversión y menos trabas.
🧠 NO PIERDA DE VISTA ESTOS DATOS:
FERIADOS: Si trabaja el 23, 28 o 29 de julio, puede recibir el triple de su pago diario. Esto impacta directamente en su ingreso mensual si no tiene descanso compensatorio.
SOBRECOSTOS: Para una empresa, pagar a un trabajador en feriado puede significar el 300% del costo habitual. Esto desalienta el empleo formal, sobre todo en mypes.
INFORMALIDAD: Más del 70% del empleo en Perú es informal. Estas normas no aplican en ese universo, lo que crea un doble estándar entre empresas legales e ilegales.
COMPETENCIA DESLEAL: Las empresas formales, que sí cumplen con pagos feriados, compiten con informales que evaden responsabilidades. Eso frena el crecimiento.
SENTIDO COMÚN: Normas rígidas sin opción de negociación generan desincentivos. Se necesita un sistema que respete al trabajador sin castigar al que invierte y da empleo.


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