📢 ¿Y si no solo planificamos la vida, sino también la muerte? En Lima, un funeral puede costar más de 50 mil soles. Para muchas familias, ese monto representa años de ahorro… o de deudas. La falta de previsión no solo nos deja vulnerables ante enfermedades o desastres naturales, también nos golpea cuando llega lo inevitable. La muerte no espera, y en un país donde la cultura preventiva brilla por su ausencia, el golpe económico puede ser brutal.
Según el Ministerio de Economía y Finanzas, en 2024 solo el 7,6% del presupuesto de salud se destinó a prevención. O dicho en sencillo: seguimos gastando más en apagar incendios que en evitar que empiecen. No es solo un problema estatal. Un estudio de Ipsos de mayo de 2025 revela que un 32% de peruanos siente que la prevención en salud es una gran deuda del sistema. Y si lo piensas bien, esto se extiende a todo: salud, educación, seguridad, infraestructura.
La teoría detrás de esto tiene nombre: miopía del comportamiento. Se trata de una tendencia humana a subestimar riesgos futuros y priorizar beneficios inmediatos. Es lo que explica por qué la mayoría prefiere gastar en un celular nuevo antes que en un seguro o un plan exequial. Pero esa lógica, al final, le sale cara a todos: al bolsillo familiar y también al Estado, que debe cubrir emergencias con presupuestos que ya no alcanzan.
Desde el sector privado, hay esfuerzos por llenar ese vacío. El empresario Paolo Olcese, del Grupo Muya, resume la urgencia con una frase potente: “Prevenir no es un lujo, es una muestra de amor”. Y no le falta razón. El enfoque de su empresa con camposantos y planes exequiales no es solo comercial: es pedagógico. Enseñar que prever no es pesimismo, es responsabilidad.
Promover una cultura preventiva es más barato que curar o reconstruir. Exige menos normas y más sentido común. Y sobre todo, nos libera del ciclo eterno de improvisar, lamentar y endeudarse. Porque nadie debería enfrentar la muerte de un ser querido con angustia económica. Anticiparse es también una forma de cuidar.
🧠 NO PIERDA DE VISTA ESTOS DATOS
- COSTO ALTO: Un funeral en Lima puede superar los 50 mil soles. Afecta directamente al ahorro familiar o genera deudas imprevistas.
- POCA PREVENCIÓN: Solo el 7,6% del presupuesto de salud se destinó a prevención en 2024. Implica más gasto futuro en emergencias.
- PERCEPCIÓN CIUDADANA: El 32% de peruanos cree que el mayor problema en salud es la falta de inversión preventiva. Señal clara para reformar prioridades.
- RIESGO GENERALIZADO: La falta de prevención también se ve en infraestructura ante desastres. Un país sísmico no puede improvisar siempre.
- AHORRO FISCAL: Fomentar una cultura preventiva reduce el gasto público y alivia a la caja fiscal en el largo plazo.


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