📢 ¿Te imaginas que el INEI diga que la inflación bajó, pero tú sigues pagando lo mismo —o más— por tu casa? En Islandia pasó algo parecido: cambiaron la forma de calcular la inflación, y de pronto el costo de vida “oficial” se volvió más bajo. ¿Truco o reforma?
En lugar de contar el costo de tener una casa propia (como hipotecas, intereses o mantenimiento), Islandia decidió medir solo lo que costaría alquilar esa casa. Este giro metodológico, aplicado desde 2024, redujo la inflación oficial en alrededor de 0.2 puntos porcentuales en promedio entre 2002 y 2024. Eso no parece mucho, pero puede significar la diferencia entre una tasa de interés del 7% o una del 6%. Y si tienes créditos o hipoteca, eso pesa.
La lógica detrás del cambio es simple: si ya tienes una casa, no la estás alquilando, por tanto no “pagas” ese costo mes a mes. Bajo esa idea, lo que deberías incluir en la inflación no es lo que cuesta comprar la casa, sino cuánto pagarías si la alquilaras. Este método se llama “equivalencia de alquiler” y ya se usa en otros países.
¿Y por qué esto interesa a economistas, banqueros y gobiernos? Porque la inflación es el termómetro con el que se mide si hay que subir o bajar las tasas de interés. Si “maquillas” el termómetro, puedes justificar tasas más bajas y estimular la economía… aunque los precios reales no hayan bajado. Lo técnico se vuelve político.
Aquí entra una teoría económica clave: la Teoría del Costo de Oportunidad. Antes, se asumía que vivir en tu propia casa tenía un costo implícito —el ingreso que podrías estar generando si la alquilaras—, y eso se incluía en el cálculo. Con el nuevo método, ese costo invisible desaparece. ¿El resultado? Un indicador más bajo, más manejable, y más “digerible” para la política monetaria.
La pregunta es si esta fórmula puede aplicarse en otros países como Perú. Y la respuesta es: sí, pero no sin riesgos. En un país con poca cultura de alquiler y mucha informalidad en el mercado inmobiliario, cambiar la fórmula podría hacer que la estadística se aleje de lo que las familias realmente viven. A veces, menos regulación no es solo mejor política, también puede ser mejor contabilidad. Pero si la transparencia se pierde, el remedio puede ser peor que la enfermedad.
🧠 NO PIERDA DE VISTA ESTOS DATOS
INFLACIÓN REDUCIDA: El cambio metodológico bajó la inflación oficial en 0.2 puntos entre 2002 y 2024, afectando decisiones clave del banco central.
ALQUILER VERSUS COMPRA: Ahora solo se mide el costo de alquilar, no de comprar. Esto saca del radar los precios de vivienda que muchas familias sí enfrentan.
TASAS MÁS BAJAS: Con menor inflación medida, se pueden justificar tasas de interés más bajas. Buenas noticias para deudores, pero también puede alentar burbujas inmobiliarias.
CAMBIO DE PARADIGMA: Se pasa de ver la vivienda como inversión a verla como servicio. Eso modifica cómo entendemos el costo de vida.
APLICABILIDAD EN PERÚ: Si se aplicara algo similar aquí, podría generar alivio estadístico… pero también confusión y desconfianza si no se explica bien.


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