📢 ¿Le ha pasado que el crédito de su tarjeta o préstamo se siente un poco menos pesado? Esa sensación podría intensificarse pronto: el Banco Central de Reserva (BCRP) estaría a punto de aplicar un nuevo recorte en su tasa de referencia, llevándola a 4.25% antes de fin de año, según estimaciones del área de Estudios Económicos del BCP.
La razón es clara: la inflación en Lima Metropolitana cayó a 1.1% en agosto, el nivel más bajo en siete años y casi tocando el piso del rango meta oficial (1%–3%). Incluso el IPC núcleo —que descarta alimentos y energía— se ubicó en 1.7%, el menor en cuatro años y medio. Con precios estables y sin presiones inmediatas, la lógica económica indica espacio para abaratar el costo del dinero.
Otros indicadores respaldan la idea: la inflación mayorista lleva dos años en negativo, el petróleo cayó 10% en lo que va del 2025, el dólar se apreció más de 6% y las expectativas de inflación a 12 meses rondan mínimos de cuatro años. Todo apunta a que el entorno externo, sumado a posibles recortes de la Reserva Federal en EE. UU., favorece un ajuste adicional.
¿Por qué importa al ciudadano de a pie? Porque cuando baja la tasa de referencia, los bancos suelen trasladar ese alivio al crédito. Es decir, cuotas más bajas para préstamos personales, hipotecarios o empresariales, aunque también menor rendimiento para los ahorros en cuentas a plazo. Para los emprendedores y familias endeudadas, es un respiro que da liquidez en un contexto de crecimiento lento.
Aquí entra en juego la teoría del canal de transmisión monetaria: cuando el banco central reduce su tasa, abarata el crédito, dinamiza la inversión y el consumo, y ayuda a sostener la actividad económica. El reto, sin embargo, es que ese beneficio llegue sin generar nueva inflación ni incentivar un sobreendeudamiento.
En suma, menos costo financiero en un entorno de precios controlados es buena noticia. Pero no basta con que el dinero sea más barato: el verdadero reto está en que haya confianza para invertir y reglas de juego claras que no obliguen a refugiarse en la informalidad.
🧠 NO PIERDA DE VISTA ESTOS DATOS
- TASA: El BCRP podría bajarla a 4.25% en 2025, abaratando el crédito.
- INFLACIÓN: Cayó a 1.1% en agosto, el nivel más bajo en 7 años.
- DÓLAR: Se apreció más de 6%, ayudando a contener precios importados.
- PETRÓLEO: Su precio retrocedió 10% en lo que va del año, reduciendo costos.
- EFECTO: Créditos más baratos, pero también menor rendimiento en ahorros.


Deja un comentario